Entrenar para ser un apicultor

Entrenar para ser un apicultor

Ser un apicultor es como cualquier deporte u ocupación que se debe cultivar, es una habilidad que consume mucho tiempo y un cierto capital. Por ello es necesario entrenar para llegar a ser un buen apicultor y llegar a hacer de ésta una afición rentable. La mayoría de los apicultores perciben la apicultura como un trabajo serio. Y ésto a pesar de que esta pasión una vez fue declarada un simple pasatiempo. Actualmente se ha convertido en una actividad que mueve un mercado de alimentos de mil millones de dólares. La industria de la apicultura ha recorrido un largo camino. Se tratará de un simple pasatiempo, pero actualmente está en las mesas de todo el mundo.

Muchos apicultores que no pertenecen a una familia con tradición apícola, tendrán que aprender de un apicultor experimentado, observar sus técnicas y seguir sus consejos para ser un apicultor.    Éste será su maestro y probablemente tendrá años de experiencia y conocerá la biología y costumbres de las abejas.  Es posible que prediga el futuro de una explotación apícola sólo con mirar el entorno.   Seguramente sabrá qué resultados obtendrá y si la temporada saldrá bien.

 

    Producto de la miel

Mucha gente desconoce que, aunque escatológico, la miel es el alimento de las abejas después de ser regurgitado. Las abejas no solo fabrican la miel sino que se alimentan de ella durante los meses de invierno, meses en los que no hay flores en el  campo a causa de esta fría estación. La miel es una forma para que puedan mantener sus alimentos durante los meses fríos, una especie de conserva.

Por increíble que parezca, las abejas hayan dominado el arte de la supervivencia durante los meses de invierno.

Los apicultores también deben tener en cuenta que, probablemente, en ciertas épocas del año en las que no haya producción de miel, las abejas son más activas durante los meses cálidos, deberán de alimentar a las abejas artificialmente. Existen jarabes y otro tipo de preparados alimenticios especiales para alimentar el enjambre. Muchos apicultores alternan la actividad apícola con la agricultura, teniendo otra manera de ganarse la vida cuando hace frío.

La apicultura es un pasatiempo costoso que puede parecer barato. La colmena, base principal de esta actividad, puedes fabricarla con una simple caja, de madera u otros materiales, dónde se coloquen algunos cuadros que permitan vivir a las abejas. Pero lo realmente fundamental, y es ahí dónde está el coste, es que debes saber dónde colocar las cajas para que las abejas se sientan atraídas y quieran construir sus panales, y eso es lo que requiere de mucho tiempo y un gran aprendizaje.

 

     Prácticas fundamentales

Tienes que entrenar para ser un buen apicultor y estar bien formado en el área de entomología. Debes conocer qué insectos son compatibles con las abejas. Algunos se alimentan de abejas, como las chaquetas amarillas, los avispones y las avispas, pero son principalmente los ácaros unos de las más importantes. Insectos molestos porque son tan pequeños que necesitas un microscopio para estudiarlos con detalle.

Las ciencias de la naturaleza juegan un papel muy importante en la adquisición de la experiencia de un apicultor. La mayoría de las personas no son conocedoras de esta ciencia y los elementos constituyentes de la misma que son importantes y necesarios. Es fundamental tener una idea de cómo manejar las abejas y qué hacer para mantener su hábitat saludable y evitar que las plagas amenacen o ataquen a las colmenas y maten a las abejas.

 

      Afición o Pasión

Hay muchos pasos que involucran la educación y la capacitación adecuadas de un apicultor. Se requiere una persona comprometida, seria y dedicada a una forma de vida. Una tradición que en algunas familias ha perdurado durante generaciones.

Colmenar Los Castaños en Ruijas
Colmenar Los Castaños en Ruijas, Cantabria

 

Muchas personas aprenden a través de las generaciones de bisabuelos, abuelos y padres. En mi caso heredé esta apasionante afición de mi tío Acindino, cura del pueblo de Ruijas en Valderredible, Cantabria, España.

Empezó como una curiosidad, una tradición familiar y una forma de vida que atraía a los niños. Ni siquiera se trataba de ganar dinero, en realidad era solo una tarea más de su misión pastoral, pero a lo largo de los años progresó lentamente hacia una empresa que vendía su miel como un producto como los huevos, la carne u otros productos lácteos.

     Sigue siendo un mercado rentable.

Mirar la miel y contemplar esos tonos de ámbar acaramelados, indican que es una de las ambrosías más dulces y sabrosas del mundo.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *