Los apicultores afrontan otra temporada de lucha contra la temida avispa velutina

-Animan a los arousanos a colocar trampas para dar caza a esta peligrosa especie -Catoira acoge una charla en la que se explicará a la población cuáles son los riesgos

Faro de Vigo

11.02.2018 | 11:46

El apicultor grovense Marcos Otero con una trampa para la avispa velutina.

El apicultor grovense Marcos Otero con una trampa para la avispa velutina. 

Se aproxima la primavera, y con ella llega el más que previsible aumento de avispa velutina en la comarca. Los apicultores empiezan a preocuparse y se preparan para otra temporada de lucha contra esta especie invasora capaz de aniquilar a las abejas, de ahí la importancia de charlas como la que va a ofrecerse el día 16 en el Ayuntamiento de Catoira.

Es una propuesta del Concello y la Agrupación Apícola de Galicia que va a permitir informar a todos cuantos deseen participar sobre la importancia de las trampas y la repercusión de la avispa asiática, no solo entre los apicultores, sino también para la población en general.
Avispas asiáticas muertas. // Muñiz
Tras esta charla, a impartir en el Aula Celso Emilio Ferreiro del edificio multiusos, desde las ocho de la tarde, está previsto informar también a los alumnos del colegio Progreso, buscando así “la concienciación de los niños” y tratando de hacerles ver tanto la importancia que tienen las abejas para el medio natural como la necesidad de controlar la presencia de la velutina.
Así lo explica el alcalde, Alberto García, quien anima a los vecinos a participar en este encuentro “en el que se dará cuenta de la situación actual de esta especie invasora en Galicia” y sus efectos sobre la apicultura, la fruticultura y la población en general”.
De ahí que en el gobierno del municipio vikingo se sumen a los llamamientos a la colaboración, animando a los ciudadanos a informar de la presencia de nidos y a color trampas contra esta plaga.

Recomendaciones

En este sentido, “es fundamental controlar los nidos primarios de las avispas asiáticas para que no lleguen a construir los temidos nidos secundarios, que pueden albergar hasta 10.000 ejemplares”.

“Con esta charla se aclarará, por ejemplo, que al contrario de lo que se piensa la avispa velutina no es agresiva con las personas“, explican en el Concello.
Pero también insisten en que “es necesario aprender a diferenciarla de la avispa autóctona, conocida como avespón galego“.
En la Agrupación Apícola de Galicia, creada en 1999 para desarrollar un proyecto de potenciación de la apicultura en la comunidad autónoma, recuerdan que la especie invasora es la “Vespa velutina nigrithorax”, que tiene “una gran capacidad de adaptación y colonización de nuevas áreas”.


Consecuencias

Dicho esto, advierten de que “causa un gran impacto medioambiental, al reducir la biodiversidad de los ecosistemas, ya que su gran voracidad afecta al equilibrio poblacional de muchas especies autóctonas de insectos, especialmente de las abejas y otros polinizadores”.

La consecuencia directa es “una disminución de la polinización de la flora silvestre que se traduce en una menor producción de frutos que puede comprometer la supervivencia de muchas especies de fauna”.
Además de lo expuesto, y de que esta especie invasora puede constituir una importante competencia alimenticia para los pájaros insectívoros, es de destacar que “causa graves perjuicios económicos directos en el sector apícola y frutícola”, en el primer caso “reduciendo la producción y causando la muerte de muchas colmenas, y en el segundo, “dañando cosechas de uva, manzana, pera y otros frutos”.
Junto a perjuicios indirectos en la agricultura, precisamente porque la menor polinización “tiene repercusiones en la producción y calidad de muchas cosechas”.
En la Agrupación Apícola de Galicia apuntan, igualmente, que puede causar problemas de seguridad ciudadana a causa de las picaduras y procesos alérgicos, sobre todo porque, como se comprobó en la comarca el año pasado, puede llegar a colonizar zonas urbanas, colocando sus nidos en árboles de parques, colegios y otras zonas habitadas.

Llamamiento a la colaboración

Por estos y otros muchos motivos es aconsejable colaborar con la colocación de trampas, sobre todo ahora que llega la primavera. Los apicultores aconsejan hacerlo a una altura de metro y medio, y por ejemplo en árboles en flor como los camelios, así como en aquellos que puedan tener polen o pulgón, en las proximidades de los galpones donde los apicultores hagan acopio de su material y en un radio de entre 150 y 200 metros de los nidos detectados en la temporada anterior.

Para terminar, desde la citada y otras agrupaciones de apicultores de toda España piden a las Administraciones públicas “que se tomen en serio este problema y asuman que la única manera de controlar las poblaciones de la avispa asiática es a través de la colaboración con los colectivos más perjudicados, como son los apicultores, para así actuar de una manera global”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *