Un breve recorrido por la biblia del apicultor.

Un breve recorrido por la biblia del apicultor

Homenaje a nuestros queridos maestros apicultores. 

Aunque es posible que la mayoría de nuestros ancestros apicultores, responsables del mantenimiento en nuestro ecosistema de la especie apis mellifera y con ello la conservación de la biodiversidad en el mundo, no hayan leído, tenido acceso y ni siquiera hayan sentido la necesidad de consultar ningún libro sobre apicultura, pues ya sufrieron en sus carnes la acupuntura antirreumática de los aguijones y aprendieron de sus mayores las lecciones técnicas en vivo, desde este humilde blog quiero brindarles un pequeño homenaje y mostrar a sus hijos, nietos y sobrinos, esta nuestra nueva generación de apicultores a la que tengo el honor de pertenecer, una serie de documentos que les conciencie, si aun no lo están, de la esencial labor que realizan las abejas y de la que somos una parte responsable, junto con gobiernos y empresas, de que, vuelo tras vuelo y flor tras flor, estos pequeños insectos continúen realizando el ingente trabajo que es indispensable para el mantenimiento de la vida tal y como la conocemos.
Ya lo dijo Albert Einstein: “Si las abejas desaparecieran de la faz de la tierra, a los humanos solo les quedarían cuatro años de vida”

Realizaré un recorrido por el libro APICULTURA de Jean Prost, de obligada consulta y auténtica biblia de la apicultura, y me detendré en los temas que más interesantes sean para los lectores. Un regalo de mi tío Ursicino, delineante de profesión y, entre otras cosas, aficionado a la apicultura, la pesca, las monedas, los sellos y a buscar antigüedades con un radar en lugares propicios para ello. <Un rincón muy especial de mi mente guarda la aventura que hace 40 años vivímos en Valderias, Burgos, cuando pasamos el radar por las vigas, paredes y suelo del desván de la antigua casa de mis bisabuelos. Encontramos algunas balas de fusil de la guerra civil española y alguna que otra moneda de la misma época.>

Como decía, con él me inicié cuando casi era un niño, hace 35 o 40 años, en el deporte de la pesca, y hace apenas 20 en el aprendizaje de la apicultura. La práctica apícola la fui obteniendo, poco a poco y aguijonazo tras aguijonazo, en cada ocasión que tuve oportunidad de acompañarle a su apiario. Él fue quien me inoculó esta ecológica afición, igual que a él le llegó de su tío cura, mi tío-abuelo Acindino.

Mi tío Acindino vivía en una pequeño pueblo de Cantabria, Ruijas, y, desplazándose en su motocicleta sesentera moto marca Mobylette color caramelo, celebraba misa en parte de los pueblos del municipio de Valderredible, valle del sur de Cantabria, cuna de mi familia y lugar en donde vivo desde casi siempre. Entre mis recuerdos imborrables destaca el de la fiesta de Ruijas que se celebraba en verano y en la que se juntaban todos los sobrinos en una comida familiar que nos ofrecía en su casa entre olores de miel.

Qué algarabía y que jolgorio en casa del tío cura.

Los niños corríamos por todas las estancias de la casa, aromatizada por los panales centrifugados pero aun con restos de miel. Botes de miel de brezo por doquier. Ropas negras eclesiásticas y casullas colgadas de perchas o extendidas sobre las camas, con olor a armario de sacristía, una mezcla de incienso y alcanfor. Un montón de abejas pululando por dentro y por fuera de los cristales de la galería de madera verde del piso superior. Zumbidos por el patio y alrededor del agua que se derramaba del antiguo pozo con su polea, cadena y caldero, cuando se extraían baldes repletos de límpida agua para el consumo familiar. Zumbidos por el jardín delantero de la casa, en donde, incluso, entre los rosales y tulipanes había una o dos colmenas blancas cuyas abejas nunca picaron a nadie, ni niño ni adulto.

Ni decir tiene que el libro es una fotocopia, bastante manoseada ya y llena de olores que me evocan paisajes, ambientes de otros tiempos, escenas de aquellos años de apicultor en activo. Manoseos y olores que delatan el uso a pie de colmena, en los apiarios de Ursi y después en el mío propio.

En las próximas entradas os mostraré las primeras páginas con los índices que como veréis tienen un número importante de temas que seguramente os interesarán a todos los que no hayáis tenido la oportunidad de estudiar el libro de Jean Prost como a los alguna vez lo leísteis pero que ya lo habéis olvidado.

Si deseáis que os amplíe información sobre algún tema en particular, escribidme un email con vuestras preferencias.

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